Varias razones me llevan a abrir este blog:
Rechazado y auto excluido finalmente por el mundo laboral, el drama de mi vida se resume ahora a una simple función: conseguir guita. Quiero cenar con un buen tinto a diario, ir de vez en cuando al cine, comprar revistas, poder hacer regalos de cumpleaños, etc.
Por eso, hasta que una empresa, el estado, o un particular, se digne a contratarme, pagarme lo justo y mantenerme más de tres meses, largo con este emprendimiento.
Vender pan relleno. El otro día hice una prueba. Fui al Día, compré levadura, harina, tomates, cebolla, una calabaza, jamón (en realidad se llamaba "fiambre de cerdo" y era una especie de paleta) y queso. Amasé, dejé levar, corté en bollos. Hice los rellenos: salteé las cebollas con un ajo, corté tomate, puse a hervir la calabaza y voila: seis panes rellenos de calabaza con queso y seis de jamón tomate y queso.
"Riquísimos", según el amigo L, el único que los probó frescos. Con uno ya estábamos llenos, pero para poder saborearlos con más detalle me mandé como tres o cuatro.
No estaban mal. He comprado cosas peores, especialmente en el rubro dvds truchos. Más nutritivo que un chori, aunque el chori suele ser algo inevitable. Me voy a dedicar a venderlos. En bici al mediodía, por varias escuelas, Parque Centenario, Parque Rivadavia, Plaza Irlanda, Plaza Houssai.
No sé si me irá bien. Nunca probé, nunca lo hice. Nunca vendí nada.
Tal vez me vaya bien: puede que empiece vendiendo varios, después suba los precios, ahorre una pequeña fortuna, compre un horno industrial, contrate un par de empleados por el mínimo sueldo, me haga rico, forje un imperio de panes relleno con varias fábricas. Compre alguna esposa de medio oriente, ¡qué digo una esposa!, ¡un harén!. Y no me voy a dignar a mirar a ninguna de ellas a la cara. No, señor. Demostraré superioridad ante cada ser humano con el que hable, después de todo, seré el emperador de panes rellenos.
Puede que me pase lo que al quinto hijo del barbero y se me quemen los primeros panes y me quede en la lona.
Quizás, como dice Groucho Marx, "partiendo de la nada, alcance las más altas miserias".
De todas formas voy a obligarme a hacerlo, digo, a vender pan relleno, para poder escribirlo y me voy a comprometer a escribirlo para poder venderlos.
Estoy pobre, pero floreciendo. Paso hambre, pero es otoño y sin dudas, estoy florenciendo y pronto, muy pronto, voy a cosechar toda esta siembra.
Como te fue?
ResponderEliminarQué posteo tan verga hermano. Hacelo o no lo hagas punto.
ResponderEliminarNo hay que cagarse en la vida man.
Un abrazo.
Bien Capo, jajajaj, me gustaría saber como te fue, si te animaste; en esa idea estoy yo, dándole vueltas y no largándome, jajajajja; me entusiasma la libertad, el ser amo, patrón y jefe, no mandar sobre nadie ni que nadie mande sobre vos, manejar tus horarios, es una aventura digna de llevar a cabo, más cuando venís de ámbitos laborales de dependencia. MUY BUENO EL POSTEO, SINCERO, FRESCO.
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