Íbamos en fila, cargando las bandejas con brasas encendidas para que la parrillada se mantuviera en temperatura, unxs por la escalera del frente, otrxs por atrás, a darle de comer a quienes mantienen e instalan la electricidad cuando la contratamos y nos la cortan cuando no la pagamos. Las encargadas de bebidas circulaban de acá para allá, buscando botellas vacías y cambiándolas, esquivando abrazos y movimientos bruscos, descorchando vinos, llevando agua, soda, cerveza y gaseosa.
Una parrillada para gordos (tercera parte)
No voy a negar que me enamoré de mis compañeras: lindas mozas de San Fernando, San Isidro, Tigre y Olivos que cantaban canciones al matador de Victoria. Sin embargo, mi tímida mirada y torpe ayuda contrastaron en extremo con los piropos y ofertas de los compañeros del sindicato a algunas de ellas, especialmente después de haberse tomado unas cuantas botellas de tinto.La advertencia de nuestra jefa, antes de servir la gran panzada de nerca fue: "Cuando carguen los braseros con la carne, agárrenlos con un repasador de la manija y con la otra mano de la parte baja de la patita que no quema; vayan tranquilos y háganme caso, que no les va a pasar
una parrillada para gordos (2da parte)
Llegué a lo del amigo "I" a las nueve de la mañana con la consigna de "afeitado, pantalón y zapatillas negras", mientras se bañaba, me tomé unos mates con Frutigram, en el patio de su PH en la calle Muñiz, barrio de Boedo.
Tomamos la violeta línea E del subte, combinamos con la amarillenta F y nos metimos en la escarlata B, para dirigirnos a Villa Urquiza, esquina Los Incas y Triunvirato, donde nos encontrarnos con lindas muchachitas que serían colegas aquella jornada. Tomamos un bondi al partido de San Martín donde serviríamos el asado.
Tomamos la violeta línea E del subte, combinamos con la amarillenta F y nos metimos en la escarlata B, para dirigirnos a Villa Urquiza, esquina Los Incas y Triunvirato, donde nos encontrarnos con lindas muchachitas que serían colegas aquella jornada. Tomamos un bondi al partido de San Martín donde serviríamos el asado.
Una parrillada para gordos (1ra parte)
El amigo "I" nos consiguió uno de los mejores laburos: mozo de un servicio de catering, no fullop, sino en eventos multitudinarios.
Las últimas semanas comí gracias a ambas changuitas en las que serví bebida y comida a los invitados.
El primero en honor al cumpleaños del teatro ND Ateneo, espacio que exhibe folclore: decenas de grandes estrellas de la música popular de los últimos cuarenta años a quienes no nombraré por no olvidar mencionar a nadie.
Las últimas semanas comí gracias a ambas changuitas en las que serví bebida y comida a los invitados.
El primero en honor al cumpleaños del teatro ND Ateneo, espacio que exhibe folclore: decenas de grandes estrellas de la música popular de los últimos cuarenta años a quienes no nombraré por no olvidar mencionar a nadie.
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